Estudio revela que el uso de herramientas mecánicas mejora nuestras habilidades lingüísticas

Un nuevo estudio sobre psicología del comportamiento ha descubierto una correlación entre ser competente en el uso de herramientas manuales y tener una buena capacidad sintáctica.

Ambas habilidades dependen de los mismos recursos neurológicos, localizados en la misma región del cerebro. Además, el entrenamiento motriz con una herramienta mejora nuestra capacidad para comprender la sintaxis de las frases complejas y viceversa.

El primero de los estudios

En uno de los estudios, los investigadores afirman que sus hallazgos sugieren que el lenguaje y el uso de herramientas comparten una base común. Los resultados se han publicado en la revista Journal of Neuroscience.

"Se ha dado por sentado que el uso de herramientas no está estrechamente ligado al lenguaje, pero hemos descubierto que ambas habilidades están relacionadas porque en ambas interviene la misma red neuronal", afirma el autor principal, el Dr. Michael Corballis, de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda.

El Dr. Corballis es director del Instituto de Cognición y Cultura de la Universidad de Auckland, donde estudia la evolución del comportamiento humano. Explica que el cerebro tiene un mecanismo incorporado que nos permite agarrar y utilizar herramientas: el Sistema de Neuronas Espejo.

Este sistema se activa cuando observamos a otra persona utilizando una herramienta o un objeto. Entonces nos es posible entender cómo funciona la herramienta, aunque nunca la hayamos utilizado nosotros mismos. De este modo, podemos aprender a utilizar herramientas sin haber tenido que usarlas nosotros mismos.

"Las áreas del uso de herramientas y del lenguaje en el cerebro están muy próximas", explica el Dr. Corballis, "y creemos que evolucionaron juntas". "Resulta que los mismos recursos neuronales están también implicados en la capacidad de entender el lenguaje. Esto se debe a que utilizamos las manos para comunicarnos."

Habilidades lingüísticas complejas

Una de las habilidades lingüísticas más difíciles de aprender es la capacidad de comprender la estructura de las oraciones complejas. En 2019 se observó una correlación entre ser especialmente competente en el uso de herramientas y tener una buena capacidad sintáctica.

Un nuevo estudio realizado por investigadores del Inserm, el CNRS, la Universidad Claude Bernard Lyon 1 y la Universidad Lumire Lyon 2 ha demostrado que ambas habilidades dependen de los mismos recursos neurológicos.

Estos resultados podrían utilizarse para apoyar la rehabilitación de pacientes que han perdido parte de sus habilidades lingüísticas.

La investigación de la Revista Science

El estudio se publicó en la revista Science en noviembre de 2021. Durante mucho tiempo se ha considerado que el lenguaje es una habilidad muy compleja que moviliza redes cerebrales específicas. Los científicos han seguido revisando esta idea en los últimos años.

Las áreas cerebrales que controlan ciertas funciones lingüísticas, como el procesamiento de los significados de las palabras, también están implicadas en el control de las habilidades motoras finas, según la investigación. Los escáneres cerebrales no mostraron ninguna evidencia de vínculos entre el lenguaje y el uso de herramientas.

Al considerar los datos, los equipos de investigación se preguntaron si el uso de ciertas herramientas, que implican movimientos complejos, dependía de los mismos recursos cerebrales que los utilizados en las funciones lingüísticas complejas.

Investigaciones psicológicas anteriores

Anteriormente, el investigador del Inserm, Claudio Brozzoli y otra investigadora del CNRS,  Alice C. Roy, colaboraron en 2019. Roy y su equipo han demostrado que las personas que dominan especialmente el uso de herramientas suelen manejar mejor las partes más complejas del idioma sueco.

Para profundizar en el tema, el mismo equipo, en colaboración con Véronique Boulenger, desarrolló una serie de experimentos que se basaban en imágenes cerebrales y grabaciones del comportamiento.

Gracias a ello, los científicos pudieron identificar las redes cerebrales específicas de cada tarea, pero también las comunes a ambas. Descubrieron por primera vez que el manejo de la herramienta y los ejercicios producían la misma actividad cerebral en los ganglios basales que en las zonas comunes.

Conclusiones de las investigaciones en psicología del comportamiento

Si estos dos tipos de habilidades utilizan los mismos recursos cerebrales: ¿Es posible entrenar una de ellas para mejorar la otra? La comprensión de frases complejas puede mejorarse mediante el entrenamiento motor con las pinzas mecánicas.

En la segunda parte del estudio, los científicos analizaron algunas cuestiones y descubrieron que así es. Antes y después de 30 minutos de entrenamiento motor con las pinzas, se pidió a los participantes que realizaran una tarea de comprensión sintáctica.

Los resultados demuestran que también es cierto lo contrario: el entrenamiento de las facultades lingüísticas, con ejercicios de comprensión de oraciones con estructura compleja, y la mejora del rendimiento motor con la herramienta.

Existen protocolos que podrían ponerse en marcha para apoyar la rehabilitación y la recuperación de las habilidades lingüísticas de pacientes con facultades motoras relativamente conservadas, como los jóvenes con lenguaje evolutivo.

Cambios cerebrales establecidos

Cuando nuestros antepasados empezaron a desarrollar y utilizar herramientas, esto cambió profundamente el cerebro e impuso exigencias cognitivas que pueden haber llevado a la aparición de ciertas funciones como la sintaxis.

El entrenamiento motor consistía en utilizar los alicates para insertar pequeñas clavijas en agujeros que tenían diferentes orientaciones. "El científico que admira al poeta escribe un artículo" o "El científico que admira el poeta escribe un artículo" son algunas de las frases que se leyeron antes y después de este entrenamiento. El rendimiento fue, en general, más pobre porque las frases con el pronombre relativo de objeto francés "que" son más difíciles de procesar.

Los grupos de control, que realizaron la misma tarea lingüística pero sin utilizar las manos, no mostraron ninguna mejora.

Referencias bibliográficas

  • Simon Thibault, Raphaël Py, Angelo Mattia Gervasi, Romeo Salemme, Eric Koun, Martin Lövden, Véronique Boulenger, Alice C. Roy, Claudio Brozzoli. Tool use and language share syntactic processes and neural patterns in the basal ganglia. Science, 2021; 374 (6569) DOI: 10.1126/science.abe0874

Sobre el autor:

Soy Licenciada en Psicología por la Universidad Kennedy, Buenos Aires, Argentina. También tengo un postgrado de especialización en clínica psicoanalítica. Además, completé un postgrado en Clínica Sistémica en Alternativa Sistémica, Dirigida por el Dr. Jorge Rocco. Tengo estudios de teología donde he alcanzado una Diplomatura en Teología por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, Buenos Aires, Argentina. En mi práctica clínica realizo un trabajo de síntesis psicológico-filosófico y espiritual, a través de la teología cristiana, que me ayuda a realizar un abordaje integral de la problemática y los padecimientos del ser humano.

Lic. Myrian Pereyra

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