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Fibromialgia: 10 Claves para superarla 

Por Lic. Myrian Pereyra

A pesar de los avances de la ciencia, todavía existen muchas enfermedades de las cuales se conoce muy poco; incluso algunas aún permanecen en el espectro de incurables. Dentro de ese grupo, se encuentra la fibromialgia; una enfermedad silenciosa que afecta a más del 2% de la población mundial, en su mayoría mujeres, y aquí en Psicología.com.ar te explicaremos todo lo que necesitas saber de ella.

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia está clasificada como una enfermedad musculoesquelética o reumatológica. Es crónica y, aunque no discrimina entre edad ni sexo; tiende a aparecer en personas (mayormente mujeres) que están en la etapa media de su vida.

Siendo la edad de los 27 a 30 años la más común cuando una persona presenta su primer cuadro clínico de esta afección.

Debido a lo poco común de la enfermedad, esta suele confundirse con muchas otras afecciones antes de llegar a su diagnóstico final.

Y en la mayoría de los casos, es debido a su factor crónico y manifestación localizada lo que ayuda a los médicos a concluir que se trata de fibromialgia; generalmente, luego de haber pasado por un largo proceso de descarte. 

La fibromialgia

Síntomas de la fibromialgia

Aunque son muchos los síntomas que acompañan a la fibromialgia, el principal de todos, y que ayuda a dar con el diagnóstico de la enfermedad; es el hecho de que el paciente sufre de una percepción distrofiada del dolor.

Este dolor aumentado suele estar especialmente presente en 18 puntos del cuerpo y que son constantes para todos los pacientes que padecen de fibromialgia.

Cuando a través de diversos análisis se han confirmado al menos 11 de los 18 puntos de dolor; se puede dar como diagnóstico la fibromialgia.

Ahora bien, el gran problema para diagnosticar la fibromialgia es que los síntomas no se manifiestan todos al unísono. Esa es la principal razón por la cual el primer diagnóstico no suele dar con la enfermedad.

Hasta el día de hoy, estos son los síntomas que se conocen y que están asociados con la fibromialgia:

  • Cansancio/Fatiga:

    Las personas que padecen de fibromialgia suelen tener un descontrol en su horas de sueño. Debido a que conciliar el sueño suele ser en sí misma una tarea realmente difícil, los trasnochos son comunes (incluso pueden desencadenar insomnio); por lo que las personas siempre están desganadas y sin fuerza en sus horas laborales.

  • Ansiedad y Depresión:

    Luego de la falta de sueño y los problemas que el rendimiento pobre suelen causar, comienzan los ataques de ansiedad.

    La persona al no poder actuar al 100% y ver que tareas simples cada vez se hacen más difíciles; tiende a deprimirse y tener problemas para gestionar su humor. Es en este punto en donde suele aparecer la depresión.

  • Niebla mental:

    Debido al dolor de cabeza, la falta de sueño y la ofuscación de los sentidos; las personas que padecen de fibromialgia suelen tener problemas de concentración.

    También conocidos como lagunas, estos vacíos en el pensamiento se reflejan como falta de rendimiento y ejecución de tareas cognitivas/psicomotrices que cualquier persona sana puede realizar.

    Desde la lectura hasta la escritura, todas estas actividades se vuelven un problema para las personas que padecen de fibromialgia. Claro que, pueden seguir ejecutándolas; pero el cansancio luego de llevarlas a cabo es en extremo superior para alguien sin los síntomas.

¿qué es la niebla mental?
  • Ofuscación de los sentidos:

    La vista, el oído, el tacto y, en menor medida el gusto; todos son afectados por la fibromialgia distorsionando así la percepción de la persona que padece la enfermedad.

    El dolor de cabeza causa que el paciente sufra de vista nublada. Muchas veces esto suele confundirse con problemas oculares; por lo que las personas van al oftalmólogo más no encuentran solución al problema.

    El sentido del gusto y del oído son afectados de forma que ciertos sabores no son percibidos como antes; y ciertos ruidos que antes resultaban desapercibidos, ahora desencadenan fuertes dolores de cabeza y estrés.

    Por último, el tacto, es sin duda alguna el más distorsionado de los sentidos en una persona que sufre de fibromialgia; esto se debe principalmente a los puntos de dolor que sin aviso alguno suele “activarse” causando graves episodios de intensa molestia.

    La suma de todas estas distorsiones que están fuertemente vinculadas a la capacidad de concentración se les conoce como fibroniebla.

    Incluso el dolor en ciertos puntos puede asociarse con otro tipo de enfermedad. Por tal razón, las personas suelen estar en “observación” durante 1 a 2 años antes de recibir el diagnóstico.

  • Migrañas y cefaleas:

    Por supuesto uno de los síntomas más característicos de todas las personas que sufren de fibromialgia son los distintos niveles de dolor de cabeza.

    A diferencia de un típico dolor de cabeza, la migrañas causadas por la fibromialgia suelen estar localizadas de forma general y en puntos muy sensibles del cerebro.

    Es por esta razón que los dolores de cabeza causados por la fibromialgia entran en la categoría de cefaleas crónicas de segundo nivel; o cefaleas secundarias.

    Estas cefaleas secundarias son un síntoma de la enfermedad que, debido a su naturaleza (aún incierta) tiene un impacto severo en los nervios que transmiten la sensación de dolor.

por qué siento dolor con la fibromialgia
  • Fasciculaciones musculares:

    Las fasciculaciones causadas por la fibromialgia son del tipo más grave, pues se desencadenan a causa del trastorno neurológico producido por la enfermedad.

    Es a partir de este punto que ocurren los dolores musculoesqueléticos y la rigidez matutina. Los calambres en zonas poco comunes son parte del día a día de las personas que sufren la enfermedad.

    Estos calambres se desencadenan si la persona está expuesta al frío, estrés emocional e incluso a una rutina de ejercicios exigente.

    Las pantorrillas así como también los músculos alrededor de los omoplatos y los músculos a los lados de la columna son los principales en acalambrarse o sufrir dichos espasmos agresivos.

  • Trastornos sistémicos:

    En esta categoría entre el sistema digestivo, el urinario y en general las respuestas químicas de la persona a ciertos eventos.

    Debido a que la fibromialgia es un trastorno en parte neurológico y en parte psicológico; la sensibilidad química de los pacientes suele ser diferente en lo que respecta al detonante; pero la manifestación de los síntomas permanece igual.

    De igual forma ocurre con el reflujo, la incontinencia y el dolor al orinar. Dichos dolores suelen ser similares a los del embarazo o el período menstrual.

    De hecho, durante el período menstrual las mujeres sufren dolores más severos que antes. Al menos desde su percepción; todo debido a la forma en la que actúa su cerebro.

Cuadro clínico típico de la fibromialgia

Por lo general, una persona acude al médico con dolor en todo el cuello y la cabeza que no le deja dormir; y seguramente luego de intentar automedicarse con píldoras para el dolor de cabeza, pero sin éxito.

Desde este punto, es prácticamente imposible para cualquier especialista dar con el diagnóstico de la fibromialgia. Sin embargo, al cabo de un tiempo la persona vuelve a acudir; el dolor no ha cesado o, ahora tiene una nueva dolencia en las rodillas.

En este punto, el escozor generalizado y los movimientos paroxísticos de las extremidades desgastan tanto física como mentalmente a la persona. La fatiga y las crisis de ansiedad se hacen cada vez más recurrente.

Si el evento desencadenante ocurre de forma repetitiva o, si la persona sigue estando dentro de un ambiente de estrés emocional; los otros síntomas así como la intensificación del dolor en los 18 puntos, se hará cada vez más y más clara. 

el hombre y la fibromialgia

Causantes de la fibromialgia

Aunque no hay establecida una causa específica definida para la fibromialgia; se sabe que la enfermedad sólo aparece cuando se alteran neurotransmisores específicos del sistema nervioso.

Esta alteración ocurre mayormente durante un evento de mucho estrés constante y que puede o no involucrar contacto físico.

Es decir, una persona que experimente un accidente de auto probablemente no termine desarrollando fibromialgia; puesto que el evento ocurre en una cuestión de segundos.

Ahora bien, una persona que constantemente está expuesta a un evento “X” en donde se siente estresada y amenazada; sí puede llegar a desarrollar fibromialgia.

Sufrir lesiones de forma frecuente o tener algún familiar directo con fibromialgia con quien se compartan genes directos también aumenta las probabilidades de que aparezca este tipo de afecciones.

Algunas enfermedades virales o algunos tipos de artritis pueden ser causantes también de fibromialgia; aunque es más probable que ocurra a la inversa.

No obstante, todavía se desconoce mucho de las causas de la enfermedad. Por lo que las antes enumeradas no deben tomarse como 100% definitivas.

puntos de dolor de la fibromialgia

Factores que la desencadenan 

Una vez que la persona comienza a sufrir la enfermedad, los desencadenantes pueden ser muchos y también pocos.

Cualquier evento que someta a un nivel de estrés similar al que en un principio causó la aparición de la enfermedad; provocará un episodio de fibromialgia.

Ciertos ejercicios o actividades que desgasten tanto física como mentalmente a la persona, también pueden desencadenar la fibromialgia; pues estos eventos resultan un recordatorio de la enfermedad.

Dolores de muelas, estrés laboral y eventos traumáticos también son factores que la desencadenan. Pero no se puede medir con exactitud cuándo sí o cuándo no ocurrirá; todo depende de la percepción del paciente en este caso.

Si algún evento resulta estresante para muchas personas pero el que padece fibromialgia no lo percibe como algo preocupante o de gran impacto; entonces la enfermedad no se manifestará.

¿Cuánto dura un episodio de fibromialgia? 

Se le llama episodio debido a lo similar que actúa el cerebro cuando se le compara con otras afecciones de la misma índole; como es el caso de la epilepsia.

No obstante, cuando la fibromialgia es desencadenada, dicho “episodio” puede durar un tiempo indefinido. Es decir, los síntomas característicos de la enfermedad estarán latentes en su mayor expresión hasta que el episodio pueda ser controlado.

Este tiempo puede durar días o incluso semanas. Durante dicho período, la persona experimentará los dolores aumentados en la mayoría de los 18 puntos; así como también los otros síntomas.

Se sabe que la primera aparición de la enfermedad suele ser la más agresiva, pero las sucesiones son igual de graves para la persona que la padece.

Diagnóstico y Diagnóstico diferencial 

Es gracias a los diagnósticos diferenciales y a la observación que los médicos son capaces de dar con el diagnóstico final de fibromialgia.

Cuando se analiza un caso que recién aparece (los primeros 3 meses por lo general); todos los exámenes suelen tener ninguna o mínimas alteraciones. Sin embargo, es gracias a este tipo de exámenes que se logran descartar varias otras posibilidades.

La fibromialgia, aunque puede ser causada por pocas enfermedades o por herencia; realmente no tiene una base definida que permita realizar su diagnóstico sin antes haber pasado por un largo proceso de observación y descarte.

Al día de hoy, la única forma de diagnosticar la fibromialgia es a través del seguimiento de la persona y de la conversación con el paciente.

La descripción de los síntoma y el listado de dónde se presenta el dolor o qué causó el repentino cuadro clínico; todo lleva a dar por sentado un caso de fibromialgia luego de 3 a 6 meses.

¿Cómo tratar la fibromialgia?

La principal tarea de los médicos para tratar la fibromialgia es combatir los síntomas que van deteriorando al paciente y por ende causando que un episodio empeore.

En general, la lista de tratamientos no es excluyente a nuevas posibilidades; ya que aún no se ha dado con la cura total.

Terapias conversacionales, un cambio en el estilo de vida y otras acciones complementarias van de la mano de los fármacos.

Ya que es larga la lista, hablemos de forma individual de cada uno; pues algunos tipos de tratamientos suelen ser más efectivos dependiendo del paciente.

Factores como la edad y el posible detonante de la enfermedad sirven siempre de guía para determinar cómo debe tratarse la fibromialgia de una persona.

Tratamientos Farmacológicos para la fibromialgia

Ninguno de los tratamientos con fármacos que mencionamos aquí deben realizarse de forma autónoma.Únicamente un médico capacitado debería recetar estos medicamentos; en especial si se trata de un caso de fibromialgia que recientemente se ha diagnosticado.

  • Antidepresivos tricíclicos

Este tipo de antidepresivos se utilizan con el fin no solo de mejorar el estado de ánimo, sino porque entre sus efectos secundarios también está el hecho de que ayudan a conciliar un mejor sueño.

Entre los antidepresivos que suelen utilizarse con este doble fin podemos encontrar la imipramina y doxepina.

No obstante, los antidepresivos de este tipo también pueden intensificar ciertos síntomas ya presentes en un cuadro de fibromialgia; como lo es la visión borrosa y temblores o espasmos.

Es por ello que, el antidepresivo a utilizarse para intentar combatir esta afección; siempre dependerá de los otros síntomas que se estén manifestando.

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina

También llamados ISRS, los inhibidores selectivos de la serotonina se utilizan para combatir la depresión y en especial la ansiedad en los pacientes con fibromialgia.

Este medicamento suele ser muy utilizado para tratar a los pacientes con fibromialgia ya que ayuda con la percepción distorsionada del dolor.

No obstante, es muy importante que la ingesta de este medicamento se haga con mucho seguimiento; puesto que su reacción ante otros analgésicos y/o antidepresivos, puede causar síndrome de serotonina.

  • Antidepresivos inhibidores duales de la recaptación de la serotonina y la noradrenalina

Este tipo de fármacos son utilizados con el fin de incrementar los niveles de dopamina en el paciente.

Es un antidepresivo muy completo que ayuda a los pacientes de fibromialgia a recomponerse a nivel anímico y a sobrellevar mejor el día a día.

A diferencia de otros antidepresivos, la somnolencia no suele ser un factor secundario muy prominente; por lo que es indicado para la persona que intenta mantener un ritmo laboral mientras convive con la enfermedad.

Se utiliza también en paciente con trastorno de déficit de la atención gracias a que ayuda a la concentración; por lo que, de muchas formas, ayuda a las personas cuando se enfrentan a las secuelas de un episodio de fibromialgia.

tratamiento para la fibromialgia
  • Inhibidores reversibles de la monoaminooxidasa

También conocidos como antidepresivos IMAO, son los menos populares actualmente entre los antidepresivos. 

No obstante, los médicos los utilizan para tratar a los pacientes con fibromialgia que, paralelamente intentan llevar a cabo un cambio en su estilo de vida.

Los IMAO requieren de mucho cuidado y atención a la dieta y medicación debido a las distintas reacciones adversas que pueden causar si se toman con ciertos alimentos.

Con una lista de los alimentos que deben evitarse y la dosis correcta de este tipo de antidepresivos; los pacientes que sufren de fibromialgia pueden encarar un nuevo estilo de vida con mayor facilidad.

Recordemos que esta enfermedad no es sinónimo de depresión, pero la alteración en la química del cerebro se puede combatir con este tipo de medicamentos; por lo que suelen ser más aptos para este tipo de pacientes antes que para los depresivos.

  • Antiinflamatorios no esteroides

Otro de los síntomas que deben combatirse siempre ante un caso de fibromialgia es el dolor en las articulaciones. Allí es donde los antiinflamatorios sin esteroides juegan un papel importantísimo.

Denominados también AINE, son muy comunes para tratar problemas de artritis.

La artritis en los pacientes suele manifestarse cuando la persona ya ha alcanzado cierta edad (40 o 50 años); por lo que llevar un tratamiento que ayude a disminuir la rigidez, se vuelve prioritario.

Aunque el ibuprofeno entra en esta categoría, su efecto no suele ser suficientemente efectivo para tratar a un paciente con esta afección.

Es por ello que, antes de automedicarse, lo mejor es seguir las indicaciones del médico hasta tener bien definido el diagnóstico.

La celecoxib es un AINE mucho más efectivo para este fin, claro que, sus efectos secundarios también deben ser considerados. Consulte siempre a su médico antes de tratarse.

  • Antiepilépticos

El uso de FAEs (Fármacos Antiepilépticos) para un paciente con fibromialgia suele ser muy distinto a si se recetan a un paciente con epilepsia.

El régimen de tomar la dosis dos o tres veces al día queda generalmente descartado. De hecho, el tratamiento con FAE suele llevarse a cabo únicamente si el episodio de la afección está presente en un nivel alto.

Es decir, una persona que sufre de la enfermedad pero que actualmente está trabajando y llevando su vida de forma “normal” a pesar de la enfermedad; no tiene por qué medicarse de forma constante con este tipo de fármacos.

Además, antes de comenzar un tratamiento con estos fármacos; es importante informar al médico sobre cualquier otro medicamento que se haya ingerido recientemente y la dieta que se lleva.

  • Terapia hormonal

La terapia hormonal suele aplicarse debido a que muchos de los síntomas de esta enfermedad suelen ser similares a los de la menopausia.

Por esta misma razón, la mayoría de pacientes que llegan a poner en práctica esta terapia de ingesta de hormonas, suelen ser las mujeres que la padecen; más no tanto los hombres.

Tratamientos Psicológicos para la fibromialgia

Como mencionamos antes, la fibromialgia sigue estando abierta a varios tipos de tratamiento con el fin de encontrar la cura.

A continuación nombramos distintos tipos de terapia que vale la pena tener en cuenta para tratar la enfermedad.

Tratamiento psicológico y la fibromialgia
  • Terapias conversacionales

Siendo que esta afección aparece en la gran mayoría de los casos debido a un evento traumático; hablar del problema puede ayudar a controlar los factores desencadenantes de un episodio.

Durante las terapias conversacionales, se descartan ciertos factores de estrés; determinando así que no hará que el paciente recaiga en la peor manifestación de esta enfermedad.

Al mismo tiempo, se intenta llevar de la mano al paciente a través de esos factores que pueden o no ser desencadenantes. Estudiando sus reacciones; se pueden tomar medidas preventivas para que la persona no tenga que enfrentar la enfermedad día a día, sino que la mantenga controlada.

Algo tan simple como no hablar nunca de un tema es más que suficiente para que un paciente con fibromialgia permanezca tranquilo y pueda llevar su día a día.

  • Terapias con ejercicios de bajo impacto

Con el fin de aliviar el dolor y evitar complicaciones a futuro, se les aconseja a los pacientes con esta enfermedad practicar algún deporte de bajo impacto que promueva la elasticidad en las articulaciones.

El Yoga, Taichi y la natación, suelen ser deportes perfectos para tratar la enfermedad de forma sana, cambiar el estilo de vida para mejor; y evitar complicaciones cuando se tenga una edad avanzada.

Evolución y pronóstico

Desafortunadamente, el pronóstico para una persona que sufre esta afección no es favorable en la actualidad.

La enfermedad puede mantenerse siempre en control, al no ser degenerativa; las preocupaciones no deberían ser muchas. No obstante, siempre está latente; y muchas otras enfermedades pueden aparecer a causa de la fibromialgia.

Todos los pacientes entran en un grupo de riesgo de padecer una enfermedad celíaca, artritis y lupus.

De allí que, el control de la misma y sobre todo evitar que se manifieste como la primera vez sea tan importante.

La enfermedad no evoluciona más allá de los 18 puntos de dolor y los síntomas ya conocidos. Se espera que dentro de los próximos años se pueda conseguir una cura.

Hasta entonces, las personas que la padecen pueden y deberían llevar una vida tranquila, con una dieta sin tanto glúten y dando prioridad siempre a su tranquilidad mental.

Lic. Myrian Pereyra


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